miércoles, 7 de enero de 2015

Cena de reencuentro (1)...

Hace unas semanas recibí una invitación en Facebook. Resulta que la gente del instituto se había movido para reencontrarnos después de tantos años. La idea me pareció genial. Eso de  volver  a ver a la gente con la que has compartido unos años que nos marcan y de los cuales se suelen guardar gratos recuerdos me atraía.

A lo largo de los días la gente se fue sumando a la iniciativa y alguien se encargó de tener todo controlado: El presupuesto previo, una idea; el lugar de reunión, aquí en la ciudad; el día, el restaurante, el número de cuenta donde ingresar el dinero... Toda esa seria de detalles. En menos de 15 días estaba todo organizado aunque se dio de plazo hasta final de mes para que las fechas disponibles para todos coincidieran.

En aquellos días recobré el contacto con viejos compañeros y compañeras. La verdad es que después de salir del Instituto apenas mantenía relación con tres o cuatro de aquellos compañeros y con ellos quedé unos días antes de la cena para tomar una cañas y ponernos un poco al día entre nosotros. A pesar del tiempo parecía que todo había sucedido antes de ayer. El buen ambiente se instaló desde el primer momento y fueron surgiendo las anécdotas de aquellos tiempos.

 

El día H me puse bien guapo. Mi traje, mi camisa bien planchada, la corbata, mi perfume... Y la lluvia que ese día había decidido que tenía que caer.  Me puse como un Cristo en los cuatro pasos que separaban el coche del establecimiento en el que habíamos quedado para tomar algo antes de ir a la cena. Luego, en el mismo taxi, nos dirigimos al lugar del evento.  Algunos excompañeros, hombres y mujeres, ya aguardaban. Me costó reconocer a unos cuantos. ¡Qué mal nos sientan los años a unos y qué bien a otros! Pero se reanudaron los saludos, abrazos, besos... Es curioso como vamos cambiando en función de cómo nos trata la vida. Había abogados, médicos, secretarias, administrativos, fontaneros, emprendedores... Éramos una tribu curiosa.
Tras varias rondas para ir dando tiempo a que llegaran los más rezagados, nos dirigimos al salón que habían dispuesto para nosotros. Al final nos fuimos sentando conforme nos habíamos ido reuniendo, por eso de llevar un poco más juntos.
Al principio, me dí cuenta, nos mirábamos de mesa a mesa, los unos a otros con mayor o menor disimulo. Luego ya nos fuimos centrando. 

Frente a mí estaba Natalia, con quien había compartido bastantes horas de estudio y algo más en algún parque, ¡qué tiempos!. Comenzamos a charlar, preguntándonos lo típico de esas conversaciones que no llevan a ninguna parte. La conversación se animaba recordando a algunos momentos estelares entre nosotros. Y me llamó la atención el que recordara la primera vez que nos enrollamos.  Lo hizo con un cariño especial. Tal vez sería el alcohol que tras unas cuantas cañas, el vino o el buen ambiente, pero decidí ir metiendo la cuña para ver cómo respondía. Y para mi alegría ella me seguía e indagaba en determinados momentos bastante jugosos.
De las palabras pasamos a los hechos y sentí como por debajo de la mesa su pierna se deslizaba y rozaba contra mi gemelo mientras me miraba a los ojos de un modo muy persuasivo y pícaro, como diciéndome: "Soy yo, ¿que te parece volver al pasado?"
A lo que respondía con una sonrisa y el acercamiento de mi mano a sus dedos. Es curioso, pero me sentía igual que en esos años pasados, con un deseo de volver a estar con ella  como si el tiempo se hubiera detenido y todo fuera furtivo.


Los platos sucedieron a los postres y tras ellos alguna copa con brindis, risas y algunas lágrimas de emoción. Se empezó a decir lugares para tomarnos alguna copa más. Aquello fue una especie de criba. Ya algunos se despedían: Obligaciones familiares o compromisos que requerían madrugón al día siguiente.
Así que solo unos pocos llegamos casi hasta el final. Hasta que hubo un momento en el que Natalia y yo acordamos despedirnos, aunque fuera juntos, e irnos a solas. 

6 comentarios:

  1. Hay citas por las que no pasa el tiempo.

    Espero que disfrutases de la escapada.


    Besos.

    Lunna.

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    1. Seguro que será una escapada para volver a sentir sensaciones pasadas y vividas.
      Bss

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  2. Me gusta cómo lo cuentas.

    Un beso

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    1. Gracias. Es un placer tenerte por mi blog.
      Bss

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  3. Muy interesante veremos como se desarrolla el reencuentro Q tengas un bonito día Dav💋💋

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  4. Muy buen relato,nos hecha a volar la imaginación que su sedera en.la escapada.
    Habrá segunda parte
    Que tenga linda noche

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